Cursor lleva unos meses siendo la palabra de moda entre desarrolladores, y después de usarlo como editor principal durante varias semanas, entendemos por qué. No es un plugin más de IA sobre VS Code: es un fork completo pensado desde cero para que un modelo de lenguaje forme parte de tu flujo de trabajo, no un extra que aparece cuando pulsas un atajo.
Primeras impresiones
La interfaz es prácticamente idéntica a VS Code, así que la curva de aprendizaje es mínima si vienes de ahí. Tus extensiones, tu tema y tus atajos se importan sin fricción. La diferencia aparece en cuanto empiezas a escribir: el autocompletado no sugiere solo la siguiente palabra, sino bloques enteros de lógica que a menudo aciertan la intención del código de forma sorprendente.
Lo que más usamos
De todas las funciones, hay tres que se han vuelto imprescindibles en el día a día:
- Tab, tab, tab: el autocompletado predictivo encadena varios cambios relacionados en el archivo sin que tengas que pedirlo explícitamente.
- Chat con contexto del repo: puedes preguntar sobre una función y Cursor entiende de qué archivos depende sin tener que pegarlos a mano.
- Edición multi-archivo: pides un cambio y Cursor propone ediciones coordinadas en varios ficheros a la vez, con una vista previa antes de aplicarlas.
¿Y los inconvenientes?
No todo es perfecto. En proyectos muy grandes, el contexto que maneja el modelo tiene límites y a veces “olvida” partes del código que no ha tocado recientemente. Tampoco es barato si necesitas los modelos más potentes con uso intensivo. Y como con cualquier IA generativa, conviene revisar los cambios en lógica sensible en lugar de aceptarlos a ciegas.
¿Merece la pena cambiarse?
Si ya vives dentro del ecosistema de VS Code, el cambio es prácticamente gratis: no pierdes nada de lo que ya tenías y ganas una capa de IA mucho más integrada que la de la mayoría de extensiones sueltas. Para quien programa a diario, la diferencia en velocidad se nota ya en la primera semana.